Lobo Aguirre
June 21, 2012 ~ January 6, 2026
El día que llegaste a casa, tu cuello llevaba la marca de una cadena apretada y tu cuerpo mostraba las huellas del dolor. Habías conocido el miedo, la soledad y el maltrato, pero también la fuerza de sobrevivir.
Al principio te escondías, observando en silencio, hasta que el hambre y la esperanza te hicieron salir de tu refugio. Con paciencia y amor aprendiste a confiar; tus ojos, antes llenos de temor, comenzaron a reflejar cariño y gratitud.
Con el tiempo te convertiste en parte de nuestra familia. Hiciste amigos —Jax, Coco y Tito —y llenaste la casa de ternura, compañía y lealtad.
Los años pasaron, y aunque tu cuerpo ya no respondía igual, tu amor por nosotros siguió intacto. Aun cuando tus patas fallaban, tu mirada seguía hablando de amor, de entrega y de valentía.
Partiste un 6 de enero, pero sigues vivo en nuestros corazones. Gracias por enseñarnos que el amor puede sanar cualquier herida. 🕊️

Gracias por todo y por tanto 🤍